Dijo que el campo del arte necesita hombres y
mujeres trabajadores, creativos y esperanzados
El Líder Supremo de la Revolución Islámica, Ayatolá Sayyed Ali Jameneí, recibió a un grupo de directores de cine, autores, poetas y otros artistas que tienen una mano en la narración y pintura de la Defensa Sagrada del país (1980-88).

Al principio del encuentro, los representantes de la audiencia presentaron sus ideas sobre diversos aspectos del arte y la cultura, especialmente el papel del arte en la narración de la Defensa Sagrada.
El Ayatolá Jameneí dijo en sus observaciones que cualquier obra de arte en el campo de la Defensa Sagrada era una misión superior. Añadió que esa reconstrucción artística de lo elevado y las características humanas de ese período eran un gran esfuerzo que tendría ciertamente el mismo impacto que el de un gran acontecimiento.
Dijo también que la defensa de ocho años era mucho más que apenas un período de tiempo, añadiendo que la defensa era una colección de valores altos y de creencias excepcionales y que sus narradores están como grandiosos y bellos espejos.

Agregó luego en ogtro pasaje de su disertación, que la defensa de ocho años fue la manifestación de una lucha, de una espiritualidad, de una piedad, de un idealismo, de un altruismo, de una resistencia, de una sabiduría, y de una floración épica de talentos y de oportunidades.
"Esos artistas que narran la experiencia cuentan realmente la historia de valores de los cuales cualquier nación puede sentirse orgullosa”, afirmó el Líder Supremo de la Revolución Islámica.
El Ayatolá Jameneí observó que las obras de arte sobre la guerra han gozado siempre de una audiencia masiva, impulsando a los artistas a invertir más tiempo y esfuerzos en el área.

Sin embargo, aseveró que las obras de arte de la Defensa Sagrada han tenido un bajo perfil en los acontecimientos internacionales. "Aunque las políticas de los festivales internacionales van en contra de los valores de la Revolución Islámica y de la Defensa Sagrada, la audiencia no se limita a los festivales", adujo.
Finalmente animó a la audiencia a que el campo del arte necesita hombres y a mujeres trabajadores, creativos y esperanzados.
Culminando la reunión, los artistas llevaron a cabo sus rezos en una ceremonia encabezada por el líder del Líder Supremo de la Revolución Islámica y después rompieron su ayuno.