Se oponían a permitirles participar
con sus vestimentas islámicas
Finalmente sobrevino un día feliz para un montón de chicas jóvenes en Irán, que luego de arduas disputas han sido autorizadas a jugar fútbol en su categoría en un torneo internacional.

El equipo de fútbol de Irán de niñas, que había sido prohibido el mes pasado de participar en los Juegos Olímpicos de la juventud en agosto, ahora fue autorizado a competir en el torneo de seis naciones en Singapur.
En todo este proceso hubo un largo desacuerdo entre la FIFA, el organismo rector del fútbol y la Federación de fútbol de Irán, sobre qué vestimenta las niñas iraníes podrían utilizar. Y el pasado 5 de abril, la FIFA tomó decidió decretar la prohibición de las niñas desde el próximo torneo, sin valorar los argumentos expuestos por los dirigentes iraníes ante el organismo internacional rector del balompié mundial.
Afortunadamente, a pesar de esta resolución se continuó con la discusión, hasta que se alcanzó un acuerdo en la primera semana de mayo.
"Hemos enviado a FIFA en una muestra de nuestra nueva vestimenta Islámica y afortunadamente aceptaron," dijo Abbas Torabian, director de la Federación de fútbol de la Comisión de relaciones internacionales de Irán. "Anunciaron que no habría objeciones si los jugadores cubrían su pelo con sombreros", dijo el diario Times de Teherán, que se publica en idioma inglés.
A pesar de que se llegó a un acuerdo, el camino recorrido para llegar al mismo, es una prueba más que elocuente sobre la realidad del estado de la islamofobia en este mundo.
El Comité Olímpico iraní originalmente había instado a FIFA y el Comité Olímpico Internacional a revisar la prohibición de la hijab, usado por las niñas y las mujeres como parte del código de vestimenta Islámica.
Jerome Valcke, Secretario general de la FIFA rechazó esta solicitud, diciendo que la FIFA no tenía otra elección que el rechazo de los planteamientos de Irán. Para fundamentar su rechazo, citó el libro de reglas de conducta de la FIFA, donde expresa que "el equipo básico no debe tener referencias políticas, religiosas o personales".
Por lo tanto, lo que se intentaba hacer con este argumento era reducir el uso de la hijib al nivel de una simple declaración política o religiosa, en lugar de hacerlo en la medida del patrón cultural que en realidad es.
La cuestión de hijab se examinó por primera vez en 2007 después de que a una niña de 11 años de edad en Canadá, se le impidió usarlo por razones de seguridad. El comité de elaboración de las reglas de la FIFA, la International Football Association Board, se negó a hacer una excepción para prendas religiosas.
La Asociación de fútbol de Quebec dijo que la prohibición de la hijab era para proteger a los niños de ser estrangulados accidentalmente. Este mecanismo de estrangulación nunca ha sido documentado en los deportes, e incluso tampoco ha sido correctamente explicado. ¿Y si la cobertura de la parte posterior del cuello es tal violación de principios deportivos, entonces debería haber restricciones también a la longitud del cabello por debajo de las orejas?
Perfil Shojaee, el Vicepresidente del departamento de la mujer de la Federación de fútbol iraní, dijo que los funcionarios de la FIFA previamente habían permitido a los atletas iraníes a participar en los Juegos Olímpicos con su hijab, "antes de negarles el derecho a hacerlo en la carta que enviaron el lunes." Varios de los atletas, de hecho, compitieron en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008, vistiendo una hijab, incluyendo Bahrein velocista Ruqaya Al-Ghasara, abanderada de su país en la ceremonia de apertura.
El hijab lamentablemente ha sido incluído en la lista de “más buscados del mundo”, pero especialmente en Europa.En Francia,por ejemplo y gracias a la complacencia y autoría intelectual de su presidente Nicholas Sarkoczy, han sido ampliamente difundidas unas series de normas que prohibían el hijab, particularmente en las escuelas.
Como consecuncia de ello, ahora hay una ley en estudio en Bélgica para prohibir el uso del hijab, y otra similar está siendo considerada en los Países Bajos.
Dado el creciente número de musulmanes en el mundo (informes avalados en documentos oficiales incluso de la Iglesia Católica Apostólica Romana y publicados en el Vaticano, el Islam es la religión que más ha crecido en las últimas décadas en número de fieles) y el correspondiente aumento en el sentimiento anti-islámico promulgado por los sectores más reaccionarios del mundo occidental avalados por el imperialismo norteamericano y el sionismo internacional, el hijab parece ser visto como algo más de un símbolo o declaración. Y en la aceptación o no del hijab hoy en día en diversos niveles- como en esta oportunidad en el fútbol- buscan amparo los más recalcitrantes ideólogos de la islamofobia universal.
Por lo tanto, finalmente, luego de largos y a veces tdiosos cabildeos, se alcanzó un compromiso: las niñas deportistas iraníes usarán "… un gorro que cubre sus cabezas para el nacimiento del pelo, pero no se extiende por debajo de las orejas para cubrir el cuello." Ahora las niñas iraníes pueden volver a competir con cerca de 3.600 atletas, con edades entre los 14 y 18 años, en 26 deportes. Lo harán del 12 al 25 de agosto en Singapur.
Representarán a Asia contra Turquía, Guinea Ecuatorial, Trinidad y Tobago, Chile y Nueva Guinea. Tendrán que llevar sombreros en lugar de hijabs. Pero, al final, se permitirá que un grupo de niñas iraníes, puedan darse el gusto de jugar al fútbol con niñas de su edad de otras regiones del mundo.
Lo absurdo de estos planteamientos de la FIFA, es que en el fútbol profesional de todo el mundo, los jugadores suelen usar vinchas anchas, gorras, distintos tipos de apliques sobre sus cabezas, cortes de pelo estrafalarios, teñidos absurdos, pantalones largos o cortos etc., y a nadie se le ocurre por ejemplo comentarle a Ronaldinho, la estrella brasileña que brilla n el fútbol italiano, que con esa vincha con que sujeta su melena, o con su propia melena que le cubre ostentosamente el cuello y cae hasta sus hombros, puede ser “estrangulado” en una instancia del juego.
*Traducción del Inglés y redacción: Colectivo de trabajo de TERCER CAMNINO