De cómo y por qué, oscuro
no es sinónimo de negro
El presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, ha salido a denunciar otra vez públicamente frente a los distintos estrados internacionales a la República Islámica de Irán, acusándola de la construcción de supuestos complejos atómicos con “aviesas intenciones bélicas”, sin comunicárselo al Departamento de Estado en Washington previamente.

Según las denuncias del presidente Obama, esto sería una prueba más que suficiente de cuáles son las verdaderas intenciones iraníes en lo que tiene que ver con la generación de sus plantas atómicas y su pretensión de producir su propio uranio enriquecido.
El presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama, ha incurrido – está incurriendo- en el mismo pecado de soberbia y autoritarismo de su predecesor George Bush Jrs., demostrando con ello que no alcanza para transformar la conciencia capitalista del imperio, con un simple cambio de color de la piel de quien ocupa el sillón presidencial en el Salón Oval de la Casa Blanca
El Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Barack Obama, está confirmando con estas actitudes su triste dependencia del verdadero imperialismo que amordaza al mundo occidental, el imperialismo sionista, infiltrado en todas las estructuras de las grandes potencias donde se ha reproducido –y se sigue reproduciendo- como una especie de metástasis avasallante.
El Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Barack Obama, nada dice sin embargo de sus propios arsenales nucleares, de los que el mundo tuvo ya la trágica “primicia” con el genocidio nuclear provocado por su país en Hiroshima y Nagasaki en 1945, y con cuya amenaza se ha servido desde entonces para amedrentar a media humanidad sometiéndola a sus arbitrios e intereses.
El presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Barack Obama, tampoco dice nada del arsenal nuclear del estado de Israel, que no está ni declarado oficialmente ni sometido a ningún control internacional, ya que el estado sionista no ha suscripto ninguno de los convenios internacionales al respecto.
Nada de eso, el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Barack Obama se ensaña con sus amenazas a la República Islámica de Irán, que SÍ ha suscripto TODOS los convenios internacionales sobre controles de la energía nuclear, que SÍ recibe TODAS las inspecciones que los organismos internacionales disponen, que NUNCA en 500 años de historia ha invadido, ni atacado a ningún otro estado, ni ha usurpado ni avasallado intereses ajenos, que declara y confirma que de NINGUNA MANERA aspira a convertir su energía nuclear en materia bélica y que incluso rígidos principios religiosos establecen una férrea oposición a ese tipo de armamento en un país musulmán.
El presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Barack Obama, igual que su predecesor George Bush Jrs., parece olvidarse que el gobierno de su país en tiempos de la dictadura del Shah Mohammad Reza Pahlevi
en Irán, había suscripto un convenio para la instalación de 50 plantas nucleares en territorio persa, CON FINES DECLARADAMENTE MILITARES, y que fue precisamente el movimiento encabezado por el Imam Jomeini, el que se opusiera desde el principio a ese acuerdo, fundamentándose en los mismos razonamientos en que hoy todas las autoridades iraníes, incluido su Líder Supremo el ayatolá Ali Jamenei, se apoyan para decir no a una energía nuclear con fines belicistas.
Pero el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, sabe muy bien que está “haciendo los deberes” que le imponen sus patrones de siempre, y que diga lo que diga, será reproducido por la mayoría de los grandes medios de comunicación del mundo occidental, amanuenses todos ellos de los mismos intereses sionistas que dominan todo ese entorno capitalista al que el pertenece y del que no puede escaparse, aunque haciéndolo esté traicionando a sus ancestros, no solamente negros africanos, sometidos y vapuleados por el sistema al que él representa y defiende ahora desde los inicios esclavistas hasta el racismo segregacionista actual que aún existe en la sociedad yanqui, sino también a sus ancestros musulmanes que le privilegiaron con un nombre y un origen al que no hace honor en absoluto.
El presidente de los estados Unidos de Norteamérica, sigue estirando las garras sangrientas del imperio por el mundo, en Irak, Afganistán, Pakistán, África, y también en el territorio de nuestra sufrida indoafroamérica, asentando bases militares y prohijando golpes de estado al “viejo estilo” que muchos ilusos creíamos ya fenecidos para siempre.
El presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Barack Obama, sigue empecinado en traicionar a las mayorías que lo eligieron, y que por un momento cuando su ascenso al poder, recordaron nombres tales como los de Martin Luther King y Malcom X. Lamentablemente, el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica Barack Obama, nos está demostrando que no todo es como se dice según el color del cristal con que se mira. Es más, nos está haciendo entender que oscuro no es sinónimo de negro. Y eso nos duele a todos los indoafroamericanos de este lado del planeta.
*Julio Cesar Martinez DIRECTOR-EDITOR DE "TERCER CAMINO"