«La primera etapa de nuestro trabajo consiste en enviar religiosos a los países islámicos para formar a las personas que viven en estos países y estar al tanto de la forma de pensar y las costumbres de los habitantes, y que puedan trabajar en estas regiones mientras estas costumbres no salgan de los ámbitos islámicos.
La segunda etapa es enviar predicadores al tanto de la situación de estos países. Podremos además presentar a la Revolución Islámica y cómo la nación iraní, los funcionarios y el líder supremo han superado los diversos obstáculos para llegar a la situación actual, hacer una comparación entre nuestra situación en el año 1979 y la que conocemos hoy en día, y presentar las evoluciones que han tenido lugar en los países vecinos y en el mundo.
La presentación de la Historia de la revolución Islámica y los modelos, y la formación de intelectuales, ayudarán al desarrollo del despertar islámico. Algunos dirigentes de los países asiáticos, africanos y europeos han sido formados en Qom, como seyed Hassan Nasrollah y Seyed Abbas Mousavi.
Los fracasos que aparecen en algunos países en revolución, se deben al hecho de que los líderes no se apoyan en las enseñanzas de Ahl-ul-Bayt (P), a pesar de que ellos posean grandes cualidades y un gran valor. Si el Imam Jomeini tuvo éxito en Irán, ha sido gracias a su gran valor; pero también gracias a su conocimiento de estas enseñanzas», dijo Ghafarifar.










