A partir de esa fecha, los buques iraníes
–siguiendo la resolución- deben permitir su inspección por los de
Estados Unidos, Israel y otros dispuestos a sumarse a la aventura.
Con
ese propósito fue despachada hacia el Golfo Pérsico una importante
fuerza naval estadunidense acompañada por unidades de superficie y
submarinas de Israel, desplegadas desde principios de agosto frente a las
costas de Irán.
Irán no aceptará la humillación de su soberanía. Ha reiterado que
rechazará el intento de abordaje de sus barcos por lo que la flota enviada
al Pérsico, a menos que reciba contraorden, se vería ante la única
alternativa de intentarlo por la fuerza. Si no hay contraorden, siguiendo
la lógica expuesta por Fidel Castro, no es difícil imaginar la andanada de
fuego que se desataría en ambas direcciones cuando las embarcaciones
iraníes se nieguen a ser abordadas e imposible calcular el número de
naves de ambas partes que serían hundidas en un lapso muy breve. Se
insiste, por cierto, en círculos de inteligencia, que los portaviones de
Washington serían enormemente vulnerables al ataque de las cientos de
lanchas rápidas lanzamisiles de los Guardianes de la Revolución iraníes.
Lo cierto es que se incrementan por días las noticias y opiniones que
hablan de una situación explosiva límite en el Medio Oriente debido
doblemente a la amenaza de un inminente ataque a Irán y también al
temor que no sólo Israel sino gobiernos árabes aliados de Estados
Unidos, como la monarquía saudita, dicen tener a un Irán nuclear. Según
Victor Kosev, especialista de Asia Times, “los nervios están erizados
hasta el punto de ruptura debido a la escalada militar en el Medio
Oriente”. En el mismo tenor se expresa en la revista alemana Der
Spiegel el veterano de los servicios secretos occidentales Ayad Alawi,
ex primer ministro de Irak a comienzos de la ocupación:
Cada esquina
de la región –dice- está atemorizada. Incluso Estados Unidos esta
atemorizado e Irán también. Nos dirigimos a una situación que casi se
compara con la crisis cubana de 1962. Cada uno debiera hacer hasta lo
imposible por prevenir las tensiones . Alawi es
uno de los políticos más influyentes de Irak, se afirma que será el
próximo primer ministro, un hombre que conoce bien la zona. Aunque
se opone a un Irán nuclear, aboga por el diálogo con Teherán.
Argumenta que “los iraníes son gente lógica y que hay que tratar de ver
y sentir dónde descansan los temores de Irán”. A la pregunta de si piensa
que la guerra estallará por el programa nuclear de Irán responde que “es
una alta posibilidad”.
Desde polos ideológicos y políticos diferentes, a veces antagónicos,
coinciden en la alta explosividad de la situación en el Medio Oriente
políticos y analistas experimentados como Alawi, el académico de
izquierda Michel Chossudovsky, el periodista pro israelí Jeffrey
Goldberg y el líder revolucionario Fidel Castro, quien titula una de sus
más recientes Reflexiones “ 238 razones para estar preocupado”, días
después de que apareciera en la página web de la revista The Atlantic
el documentado artículo de Goldberg “El punto de no retorno” en
referencia al momento en que, según él, es muy probable que Israel
se adelante a Estados Unidos en atacar a Irán. Pero lo más grave es
que según Chossudovsky, conocedor a fondo de los temas militares,
Estados Unidos e Israel prevén utilizar armas nucleares contra Irán,
opinión en la que coincide Fidel Castro, de quien el mejor testimonio
de su maestría política y militar es su ejecutoria invencible en la guerra
revolucionaria de liberación, la sobrevivencia de Cuba por más de medio
siglo bajo amenaza de Estados Unidos y el éxito de las armas cubanas en
la solidaridad con los pueblos de África.
Fidel no ceja - afirma Carmen Lira en la entrevista concedida a La
Jornada por el líder cubano-: nada ni nadie es capaz de frenarlo siquiera.
Él necesita, a la mayor brevedad, CONVENCER para así DETENER la
conflagración nuclear que –insiste- amenaza con desaparecer a la mayor
parte de la humanidad. “Tenemos que movilizar al mundo para persuadir
a Barak Obama, presidente de Estados Unidos, de que evite la guerra
nuclear. Él es el único que puede o no oprimir el botón”









