Hoy los he visto
van ungidos de verde electrizante
empuñando espigas de maíz,
el pecho abierto y como escudo,
el ardiente sol del mediodía.
¡Miradlos!,
van avanzando envueltos en neblina;
a su paso restallan chispas los pedernales,
tiembla la tierra, se abren las raíces, nacen nuevos ríos.