Según el informe de Press TV y la Red Internacional para los DDHH y el Desarrollo, Israel envió
tres helicópteros con armas y gases prohibidos para apoyar al gobierno del dictador egipcio Hosni
Mubarak, frenar las manifestaciones y generar el descontrol en las masas de manifestantes. Tanto
EEUU como el Estado de Israel, quieren que la era de Mubarak continué, ya que sin esto no se
terminarán los privilegios de los que son acreedores ambos países.
Israel, depende energéticamente de Egipto ya que éste suministra el 40% del gas natural de Israel
y a EEUU le conviene esta alianza para poder acceder al petróleo de Medio Oriente. Egipto es
la puerta de entrada y un gran aliado para ambos países, pues Israel teme entrar en una crisis
energética, pero, sobre todo, lo que le produce mayor temor a EEUU e Israel es la reacción o la
postura del gobierno egipcio en relación a las alianzas entre ambos países y el posible apoyo a
Palestina.
El despertar de Egipto se viene produciendo desde hace meses, al observar que su gobierno está
más interesado en los intereses extranjeros y en los beneficios a los mismos, que en el bienestar de
su propio pueblo.
En los últimos años, Egipto, a través de su régimen dictatorial, ha favorecido a Israel y EEUU,
dejando en la marginalidad y pobreza a su propia población. Estas políticas de Estado han generado
que muchos egipcios hoy en día no tengan sus necesidades básicas satisfechas. Los manifestantes se
quejan de la falta de empleo, la injusticia, la pobreza y la crisis de viviendas, entre otras cosas.
A partir de las múltiples manifestaciones por parte de la población egipcia para que Mubarak deje el
poder, él propone que asuma como presidente el vicepresidente Omar Suleiman, quien es el mayor
aliado de Israel, y EEUU, quienes les brindarán su apoyo y tratarán de protegerlo.
Suleiman, ya ha ingresado al país más equipamiento israelí y francotiradores para poder intimidar
y/o eliminar a los líderes de las manifestaciones populares. Claro está que no le interesa el bienestar
de su pueblo o la seguridad, sino que le interesa poder seguir alimentando las riquezas personales
que generan estas alianzas con los americanos y el régimen sionista. En este sentido cabe destacar,
que Mubarak quien gobierna desde 1981, se ha enriquecido con 40.000 millones de dólares, sin
importarle el bienestar de su pueblo.
EEUU y su plan para seguir dominando
En los pasados días, el presidente de los EEUU, Barack Obama declaró la necesidad de que se
produzca “un cambio en el gobierno egipcio”. Dicho cambio, por supuesto, significa seguir con el
régimen corruptor y/o represor. La única diferencia será el mandatario quien, por supuesto, estará
apoyado por EEUU e Israel. En realidad, ésta es una de las viejas estrategias de los americanos,
para poder seguir en el poder indirectamente.
Otra de las estrategias que viene aplicando este país es el imponer el miedo, el caos, la
desorganización, para luego poder invadir y gobernar, como lo vienen realizando en tantos países
de Oriente, como ser Iraq, Afganistán, entre otros. Ellos invaden con la excusa de ayudar en el
establecimiento del orden en el país invadido, para poder seguir enriqueciéndose y ganando terreno
en la ocupación y dominación de Medio Oriente.
El pueblo egipcio se canso de todos los abusos, y decidió luchar por sus derechos manifestándose
contra el sistema gobernante corrupto y dictatorial que es apoyado por Occidente.
Otra de las estrategias que intentan imponer para su dominación es la islamofobia, plan que viene
utilizando desde hace varios años, el cual desgraciadamente ha venido siendo efectivo. En Egipto
uno de los grupos opositores son los Hermanos Musulmanes, razón por la cual, intentan mostrar
esta revolución popular como una revolución religiosa. Se intenta demostrar que, en realidad, los
opositores son fanáticos religiosos, lo cual representaría una amenaza mundial. Algunos dirigentes
políticos americanos e israelíes han comparado a la Hermandad Musulmana con Al- Qaeda.
Según el profesor de una Universidad de Michigan, el Sr. Juan Cole, la hermandad Musulmana
siempre estuvo comprometida con la lucha pacífica y política en contra de Mubarak desde mucho
antes de esta revolución popular egipcia.
Una de las características de este levantamiento es que no es una mera revolución religiosa y/o
islámica, ni una revolución anti-estadounidenses, sino que es una revolución popular, que está en
contra de la corrupción, de la opresión, del régimen apoyado por EEUU y el sionismo internacional.
Por otra parte, según manifestó el Gral israelí Giora Eiland, “el riesgo de que los hermanos
musulmanes tomen el poder existe”, lo cual perjudicaría no solamente a Israel, sino que también a
los demócratas.
Uno de los principales opositores al régimen de Mubarak, Muhammad El Baradei, dijo que Israel
está intentando desfigurar la realidad de lo acontecido en Egipto, y que una de sus estrategias, como
mencionamos anteriormente, es atacar la revolución popular del pueblo egipcio diciendo que es una
acción fanática del Islam, imponiendo la islamofobia nuevamente en juego.
Pero el pueblo egipcio no se dejará doblegar y no permitirá más abusos, un ejemplo de ello, es la
ola de manifestantes -que cada día son mas- en la plaza Tahrir (liberación) y en otras partes de la
ciudad, a pesar de que el gobierno corrupto de Mubarak y sus aliados intentan imponer el miedo
en las calles por medio de la represión policial y de infiltrados sionistas. Esto, también genera el
despertar mundial, pues el resto del mundo está presenciando y/o observando las atrocidades de un
gobierno corrupto y sus aliados.










