Los primeros documentos escritos
son obra de los sumerios en Mesopotamia y datan de unos 2.500 años
a.C.; a este pueblo se deben, también, las primeras evidencias de uso
como medicamento.
Todas las escrituras sagradas han descrito los beneficios de la miel.
En los relatos de las civilizaciones china, griega y romana también
se cuentan sus virtudes. Los antiguos egipcios la utilizaban como
conservante, para embalsamar a los muertos. Según un papiro de Tebas
escrito en 1870 a.C., los egipcios alimentaban y curaban a sus hijos con
miel.
Las escrituras sagradas hindúes, compiladas alrededor de 1500 a.C.,
ya contenían referencias a la miel. Los hindúes creían que comer miel
ayudaba a mantener una buena salud. Según las creencias hindúes,
Krishna era representada como una abeja.
El folklore celta y galés contiene
muchas referencias a la dulce sustancia.
En la Biblia también es mencionada la miel, en el Libro de los Proverbios
del Rey Salomón, en el Éxodo, en el Libro de Samuel, en el Génesis, en
el libro de Ezequiel, en los Salmos, en el libro de Job, en el libro de los
Jueces, en el libro de Jeremías, el Eclesiastés, etc.
La miel ha jugado un importante papel en las ceremonias de los
nacimientos, las bodas y los funerales de la mayoría de las naciones
antiguas y en muchas razas primitivas hasta nuestros días.
Entre los babilonios, los persas, los egipcios y los hebreos, la miel y la
leche eran los primeros alimentos que tocaban los labios del recién
nacido.
En los rituales del nacimiento entre los hindúes, tras nacer un niño y
una vez separado el cordón umbilical, el padre toca los labios de su hijo
con miel que saca de un vaso de oro y la aplica con una cuchara de oro
mientras le da el nombre al niño.
El origen de la frase “luna de miel” es muy curioso: según costumbres
antiguas, los novios comían y bebían miel durante las primeras cuatro
semanas de su vida matrimonial.
La miel ha ocupado un lugar prominente en la medicina tradicional
a lo largo de la historia. Los antiguos egipcios, los asirios, los chinos,
los griegos y los romanos utilizaban la miel para tratar heridas y
enfermedades intestinales. Hipócrates la utilizaba de diferentes
maneras.
En los papiros de Eberts y Smith, que datan de antes del año 1500 a.C.
ya se aconsejaba tratar con miel las heridas.
Hipócrates, en su obra "Consideraciones sobre el tratamiento de las
heridas", recomienda curarlas con miel.
Avicena, en su libro "Canon de la medicina", escribe sobre la eficacia de
la miel en el tratamiento de las úlceras profundas infectadas.
Hipócrates y Avicena señalaban las propiedades de la miel para otorgar
a la piel del rostro matices de frescor y juventud.
En Egipto la miel de abejas era considerada como uno de los remedios
más eficaces para curar las numerosas afecciones de los ojos, como
lo demuestra el papiro descifrado por Eberts. Avicena recomendaba
miel con jugo de cebolla, trébol y grama para el tratamiento de las
enfermedades de los ojos, señalando que aclaraba la opacidad de la
vista.[1]
El Islam describe el Jardín del Paraíso (Yanna) como un lugar prometido
donde los fieles disfrutarán de arroyos de agua y leche incorruptibles, y
miel pura [2].
Corán
Precisamente la sura 16 del Corán lleva el nombre del insecto
productor de la miel, la abeja, por las dos aleyas (68 y 69) que hablan
de ella. En la aleya 69 es donde aparece la referencia de la miel como
sustancia curativa, aunque sin especificar sus indicaciones terapéuticas.
(68) Y tu Señor ha inspirado a la abeja: Establece tu morada en las
montañas y en los árboles, y en lo que [los hombres] construyan [para
ti a modo de colmenas]; (69) y luego come de toda clase de frutos, y
sigue con humildad los caminos señalados para ti por tu Señor. De su
vientre sale un líquido de colores variados, que contiene una cura para
los hombres. ¡Ciertamente, en todo esto hay un signo para gente que
reflexiona!
Sura 16: An-Nahl (La Abeja)
Los especialistas en Medicina Profética (tibb nabawi)[3] han comentado
que si la aleya hubiera dicho “que contiene LA curación para la
humanidad”, entonces se trataría de la panacea universal, es decir,
la curación para todas las enfermedades; sin embargo, según otros
comentaristas[4], el uso del indefinido denota mayor énfasis en lugar
de significar que sólo se refiera a ‘algunas curas’ y no a todas.[5]
También hay que señalar que esta última aleya es la única en el Corán
donde se hace alguna referencia a la posibilidad de un remedio para
la humanidad. En ninguna otra parte del Corán hay nada escrito sobre
remedios para enfermedades.
Por lo tanto, concluimos que la miel es el remedio por excelencia en el
Islam, extremo que podremos confirmar ampliamente en los hadices.
Las propiedades de la miel aparecieron en el Corán y en los hadices
hace unos 1400 años.
Hadices
Así como en el Corán prácticamente no existe ninguna orientación
sobre remedios curativos, excepto la pequeña mención del uso de
la miel (sin indicaciones terapéuticas concretas) en la aleya (16: 69)
ya comentada, en los hadices se desarrolla bastante este tema. En la
colección de hadices del Imam al-Bujârî una sección entera es dedicada
a la Medicina (Libro 71); indudablemente algunos de esos hadices son
conjeturales (zanní), pero son interesantes en su conjunto, y en especial
algunos que se repiten con pocas variantes; además de esa sección,
hay que tener en cuenta varios hadices incluidos en otras secciones de
la misma colección de al-Bujârî, que tienen implicaciones médicas. En
otras colecciones de hadices (Sahih Múslim, Abû Dawûd, at-Tirmîdzî,
an-Nasâî, Ibn Mâŷa, etc.) las referencias son más escasas.
El Profeta (s.a.s.) dijo: “Haced uso de los dos remedios: la miel y el
Corán.”[6]
Las opiniones difieren, tal como hemos empezado a discutir en el
apartado anterior.
Ibn Mas’ud, comentado por al-Khazin[7], dijo:
La miel es un remedio para todas las enfermedades (¿físicas o
externas?) y el Corán es un remedio para lo que está (escondido) en los
pechos (¿las enfermedades mentales, las pasiones del alma?); por lo
tanto, te recomiendo ambos remedios, el Corán y la miel.
Este mismo hadiz en otra traducción dice: “Tenéis dos remedios: el
Corán y la miel. El Corán es un remedio para el espíritu y la miel lo es
para cualquier enfermedad.”[8]
Y en otra versión es Sayidina Abdullah ibn Abbas quien proveyó el
hadiz, “Tenéis fuentes de curación y remedios – el Corán y la miel.”
Parecería, pues, que los hadices orientan hacia un remedio universal
(panacea) para todas las enfermedades propiamente dichas (desde
el punto de vista médico), que sería la miel, y otro remedio universal
para las todas las ‘enfermedades espirituales’ o afecciones del alma,
en referencia a las aleyas “sanará los pechos de aquellos que creen” (9:
14) y “una cura para todo [mal] que pueda haber en los corazones de
los hombres” (10: 57), entre las que los exégetas mencionan la duda,
la hipocresía, el desacuerdo, la disensión, la sospecha, la corrupción,
la ignorancia, etc.; este último remedio ‘espiritual’ sería el Corán,
en forma de recitación o invocación. Aunque también el Corán es
considerado y utilizado para la curación de las enfermedades como
tales.[9]
El Profeta (s.a.s.) dijo: “La curación está en tres cosas: un trago de
miel, las ventosas y marcar con fuego (cauterizar). Pero prohíbo
a mis seguidores el marcar con fuego (la cauterización).[10]
Un hadiz señala una tradición que dice, “Si se usa (la miel) al menos
tres veces al mes por la mañana temprano, quien la use permanecerá
libre de enfermedades.” Otra variante de este hadiz, de boca de Abu
Huraira, dice “A quienquiera que coma miel tres veces al mes, no le
ocurrirá nada grave.”[11]
Aquí leemos la mención de la miel, no sólo como remedio curativo sino
también como remedio preventivo.
Se cuenta que Al-Hasan al-Basri odiaba usar otras medicinas que no
fueran hechas con miel o leche.[12]
Algunos hadices son más específicos en cuanto a las indicaciones
terapéuticas de la miel.
El Profeta (s.a.s.) habló de la curación que proporciona la miel en
una pequeña variedad de enfermedades, entre ellas los trastornos
gastrointestinales, de los que cuenta en un hadiz narrado por Abu Said
Al-judri:
“Un hombre vino al Profeta (s.a.s.) y le dijo, “Mi hermano tiene un
malestar abdominal”. El Profeta (s.a.s.) le dijo “Que beba miel”. El
hombre regresó por segunda vez y el Profeta le dijo de nuevo “Que
beba miel”. Volvió por tercera vez y el Profeta le dijo “Que beba miel”.
Regresó una vez más y le dijo “Ya he hecho esto”. Entonces el Profeta
respondió, “Allah ha dicho la verdad, pero la barriga de tu hermano
miente. Que beba miel”. Así pues le hizo beber miel y se curó.”[13]
En otra variante de este hadiz se refiere al tratamiento de la
diarrea[14], con la misma pauta de prescripción; variante que también
es narrada por Abu Said[15].
En ambos hadices la frase “la barriga de tu hermano miente” debe
referirse a la insuficiencia de tomar miel sólo una o dos veces, cuando
su repetición condujo a la curación, tras la prescripción de más miel por
parte del Profeta (s.a.s.).
Algunos comentaristas[16] han sostenido que esta frase “Allah ha
dicho la verdad, pero la barriga de tu hermano miente” se refiere
directamente a las palabras de Allah en la aleya del Corán “que
contiene una cura para los hombres”.
Sunna
Hay muchos hadices que cuentan lo mucho que le gustaba la miel y las
cosas dulces al Profeta (s.a.s.). El modelo de hadiz siempre es el mismo:
‘Aisha narró que al Profeta (s.a.s.) le gustaban mucho las sustancias
comestibles dulces y la miel.[17]
El consumo de miel que hacía el Profeta (s.a.s.) parece que era diario.
Según unas fuentes, el Profeta Muhammad (s.a.s.) tomaba miel por
la mañana temprano, al mediodía y por la tarde, cuando su estómago
estaba vacío[18]. Según otras versiones, tomaba una taza de miel con
agua (hidromiel) diariamente con el estómago vacío (¿se refiere por la
mañana en ayunas?)[19]
Los hadices también informan de los remedios que utilizaban los
Compañeros (Sahaba) del Profeta (s.a.s.)
Nafi’ narraba que si Ibn ‘Umar se hacía una herida o cualquier otra
lesión, siempre se ponía miel en el lugar de la lesión y recitaba esta
aleya [Corán 16: 69, segunda oración]. En otra traducción, Nafi’ dijo que
para Ibn ‘Umar no había más medicamento que la miel, hasta el punto
que se la aplicaba sobre la úlcera y sobre los forúnculos, y decía que
Allah había indicado que en la miel estaba el remedio de la gente.[20]
Ibn ‘Umar también usaba ruqya[21] en caso de picadura de
escorpión.[22]
El mismo ‘Umar Ibn al-Jattab, cuando fue requerido por la gente de
Ash-Sham para obtener remedio para el mal aire y la pesadez de su
tierra, lo primero que les recomendó fue beber una preparación de
miel.[23]
Características y componentes
La miel es un producto natural, saludable, sin contaminantes,
fácilmente digestible y muy energético.
Es un conservante natural. El efecto conservativo de la miel se debe
a su baja concentración de agua y es idéntico al que permite la
prolongada conservación de los dulces y de las frutas en almíbar donde
el alto contenido en azúcar disminuye el contenido de agua.
Los traslados de cuerpos humanos en la antigüedad se hacían
sumergidos en miel para evitar su descomposición; de ahí también su
uso para los embalsamamientos de cadáveres en el Antiguo Egipto.
La miel es higroscópica (capacidad de absorber y exhalar la humedad),
por lo que el añadir una pequeña cantidad a panes y pasteles hace que
éstos endurezcan más lentamente. Las levaduras aerotransportadas no
pueden prosperar en la miel debido a la baja humedad que contiene.
La humedad es un componente fundamental para la conservación de
la miel.; mientras el porcentaje de humedad permanezca por debajo
de 18% nada podrá crecer en ella; por encima de ese valor pueden
aparecer procesos fermentativos.
Se difunde rápidamente a través de la sangre. Acompañada de agua
templada, la miel se difunde en la corriente sanguínea en siete
minutos.[24]
Los azúcares y el agua representan los componentes químicos
principales de la miel (> 95%). Los azúcares (carbohidratos) representan
la porción más grande de la composición de la miel (95-99% de
sólidos de la miel). El contenido en minerales es muy pequeño; los
más frecuentes son calcio, cobre, hierro, magnesio, manganeso,
zinc, fósforo y potasio. Los lípidos y las proteínas son prácticamente
inexistentes, aunque están presentes alrededor de la mitad de los
aminoácidos existentes, y algunos ácidos orgánicos (ácido acético,
ácido cítrico, entre otros). Las vitaminas del complejo B, vitamina
C, y ocasionalmente A, D, E y K, se encuentran en muy pequeñas
cantidades. Contiene también enzimas, granos de polen, levaduras y
almidón. La miel posee una variedad considerable de antioxidantes
(flavonoides y fenólicos)[25].
Un cucharón de miel aproximadamente provee unas 60 calorías, y
contiene 11g de carbohidratos, 1mg de calcio, 0,2mg de hierro, 0,1mg
de vitamina B y 1mg de vitamina C. 1kg de miel aporta unas 320 kcal.
Propiedades medicinales
Desde la antigüedad se le han atribuido a la miel muchas virtudes
curativas, que la ciencia moderna ha empezado a descubrir en tiempos
relativamente recientes. Algunas de sus propiedades se relacionan a
continuación:
* Nutritiva: contiene carbohidratos, proteínas, lípidos, enzimas y
vitaminas.
* Bajo nivel calórico: comparada con la misma cantidad de azúcar (de
remolacha o caña), da al cuerpo 40 % menos de calorías, unas 3,4 kcal/
g; brinda mucha energía a la persona sin aumentar de peso.
* Edulcorante: adecuada para los diabéticos, y para las personas con
sobrepeso por su bajo nivel calórico; tiene una capacidad endulzante
igual o ligeramente superior al azúcar.
* Dinamógena, energética, tónica: (en consumo diario) por su
contenido en azúcares de fácil digestión (glucosa, fructosa, sacarosa)
reduce el cansancio; aumenta la resistencia a la fatiga física e
intelectual; es una mejor alternativa al uso de la cafeína; fortalece el
cuerpo contra el estrés; indicada en casos de anemia, convalecencia,
gente mayor.
* Antioxidante: contiene sustancias antioxidantes, que permiten una
mejor circulación sanguínea y un mayor aporte de oxígeno a ciertas
zonas corporales como el cerebro, mejorando su funcionamiento.
* Aplicaciones en Cosmética: por sus propiedades calmantes,
demulcentes, antiinflamatorias, epitelizantes, emolientes, hidratantes,
refrescantes, tonificantes, astringentes y suavizantes.
* Cardioestimulante: como suministro de glucosa fácilmente
asimilable es favorable para el miocardio; aumenta la estamina.
* Vasoprotectora: ayuda a la producción y a la depuración de la
sangre; tiene efectos positivos en la regulación y facilitación de la
circulación sanguínea; también funciona como protectora frente a los
problemas capilares y a la arteriosclerosis.[27]
* Cicatrizante: acelera la cicatrización y previene la infección de las
heridas.
* Orexígena: estimula el apetito, aperitiva (abre el apetito).
* Digestiva: favorece la asimilación y digestión de otros alimentos.
* Laxante: su contenido en ácidos grasos estimula el peristaltismo
intestinal.
* Antidiarreica: por su acción bactericida sobre muchos
microorganismos enterógenos (Salmonella, E. coli, Shigella, Vibrio
cholera).
* Antiinflamatoria: uso tradicional de la miel con limón para el
dolor de garganta; la miel hace una capa en la garganta y reduce su
irritación[28].
* Antitusígena, expectorante: por su capacidad de diluir las
secreciones bronquiales y mejorar la función del epitelio bronquial[29].
* Antimicrobiana (bactericida, fungicida, antivírica): experimentos
realizados enseñan que esa propiedad aumenta al doble cuando se
la diluye con agua. Es muy interesante tener en cuenta que las abejas
recién nacidas en las colonias son alimentadas con miel diluida por
las abejas responsables de su supervisión, como si conocieran esta
característica de la miel.[30]Las investigaciones han demostrado que la
miel bloquea el crecimiento de las bacterias orales[31].
* Antialérgica: por el contenido en polen de la miel no refinada, su
uso continuado a largo plazo puede producir tolerancia al polen.
Por todas estas propiedades la miel se puede utilizar, entre otras
indicaciones terapéuticas, en el tratamiento de:
* Esfuerzos deportivos: para antes y después de un esfuerzo físico,
para la recuperación tras esfuerzo y para los esfuerzos prolongados;
para aumentar la resistencia física
* Heridas: heridas de todo tipo, quemaduras, heridas quirúrgicas
* Enfermedades cutáneas: úlceras de todo tipo (úlceras de decúbito,
úlceras del pie diabético, etc.), heridas, contusiones, dermatitis
seborreica (caspa)
* Enfermedades gastrointestinales: hiperacidez, dispepsia, úlceras
gastro-duodenales, dolor de estómago, hemorroides, estreñimiento
crónico, diarrea del viajero, gastroenteritis aguda
* Enfermedades ginecológicas
* Enfermedades infecciosas: gastroenteritis, nefritis, laringitis,
infecciones del tracto urinario, infecciones oculares
* Enfermedades oculares
* Alergias primaverales
* Astenia, anorexia, malnutrición
* Deshidratación: en la forma de hidromiel (miel diluida con agua)
* Artritis, reumatismo o calambres musculares: por su aporte de
potasio la miel ayuda a sobrellevar mejor esas dolencias
Para más información sobre las posibilidades terapéuticas de la
apiterapia [32] en general y también de las propiedades terapéuticas de
la miel en particular:
http://www.apitherapy.com/diseases.php
http://www.apitherapy.org/
http://www.apijuneda.com/index_archivos_/informes/
Propiedades%20curativas%20de%20la%20miel.doc
http://www.islamicsites.com/honey.asp
http://www.yementimes.com/article.shtml?i=932&p=health&a=2
http://www.islamicmedicine.org/food.htm#honey
Usos como remedio casero
• Para curar el catarro y la gripe: tomar al acostarse una taza de leche
caliente con miel y zumo de limón.
• Como tónico general: tomar un vaso de leche caliente al que se le
añaden tres cucharadas de miel y un huevo batido.
• Para evitar los resfriados y la tos bronquial: se recomiendan las
infusiones de miel con limón.
• En caso de gargantas irritadas: mezclar dos cucharadas soperas de
miel, dos de glicerina, una de zumo de limón y una gota de jengibre;
mantener esta mezcla caliente y tomarla cada dos horas.
• Para relajarse y conciliar el sueño: tomarse antes de acostarse un
vaso de leche caliente con miel.
• En caso de quemaduras, la aplicación de miel ayudará a aliviar el
dolor y a detener la formación de ampollas.
• Para ayudar a la curación de cualquier tipo de heridas, en aplicación
local.
• En las afecciones dentales: hacer gárgaras de infusión caliente de
tomillo con zumo de limón y miel.
• En aplicación local para pieles ásperas y grietas en las manos.
• Para la afonía: gárgaras, cuatro veces al día, de miel de abeja con
zumo de limón y una pequeña cantidad de agua tibia.
• Para los dolores de la dentición infantil: una cucharadita de miel antes
de acostarse.
Precauciones
- Prevención del botulismo infantil
Desde los años ochenta se sabe que el consumo de miel puede ser
perjudicial para los bebés, porque podrían adquirir el botulismo infantil,
enfermedad que puede llegar a ser grave, incluso mortal, si no se
instaura un tratamiento a tiempo, aunque lo normal es que se presente
una recuperación completa cuando se descubre la enfermedad en
forma temprana y se brinda el tratamiento específico (inmunoglobulina
botulínica) y el complementario (nutrición apropiada, vías respiratorias
libres). Los antibióticos no parecen ayudar al bebé a mejorar más
rápidamente y no son necesarios.
Esta enfermedad fue reconocida desde 1976 y es una infección
intestinal debida a una neurotoxina producida por una bacteria
anaerobia formadora de esporas llamada Clostridium botulinum.
Las esporas del Clostridium botulinum son muy comunes en la
naturaleza, se encuentran en el suelo, que es su hábitat natural. Las
esporas en sí mismas no son tóxicas, pero al germinar liberan una
toxina que se absorbe en la sangre y puede provocar la enfermedad.
El botulismo infantil se presenta cuando las esporas germinan y
producen la toxina en el tracto digestivo de los bebés, quienes al tener
aún inmadurez de su flora intestinal son susceptibles al desarrollo de la
bacteria y a la producción de la toxina. Dichas esporas son inofensivas
para los adultos, debido a su acidez estomacal.
Entre los factores de riesgo del botulismo infantil se han descrito
la ingestión de miel en los bebés, permanecer alrededor de tierra
contaminada y tener menos de una deposición al día durante un
período de más de dos meses.
La mayoría de los casos ocurren en los primeros 6 meses de edad.
El botulismo infantil también se ha asociado al síndrome de muerte
súbita del lactante. Muchos bebés que han fallecido supuestamente
por el síndrome de muerte súbita del lactante, en realidad han muerto
por botulismo infantil.
La miel, como cualquier otro alimento de origen animal o vegetal,
puede transportar esas esporas. Las esporas del botulismo son de las
pocas bacterias que sobreviven en la miel. Por eso, el consumo de miel
o cualquier alimento crudo o mal procesado supone un riesgo para los
bebés. Se cree que la miel se contamina con las esporas del botulismo
por la tierra, por el ambiente y, posiblemente, por el polen y néctar
descompuesto que llevan las abejas obreras.
Los procedimientos convencionales para destruir las esporas en la miel
alteran sus características haciendo que ésta no sea agradable para el
consumo humano.
A pesar de todo hay autores que ponen seriamente en duda el riesgo
del consumo de la miel por parte de los bebés, y algunos estudios
contradicen la relación entre botulismo infantil y consumo de miel en
niños menores de un año [33].
De hecho, los casos de botulismo en bebés por consumo de miel son
escasísimos . Según algunas estadísticas, el 59.2% de los casos de
botulismo infantil en Europa tienen el antecedente de que se les dio
miel.
Por ahora, sin poder tener una evidencia suficiente, parece razonable,
como prevención del botulismo, no incluir la miel en la dieta de bebés
de menos de 12 meses de edad y desaconsejar la práctica de algunos
padres de dar a su bebé el chupete impregnado de miel.
A principios de los años ochenta, la FDA (Food and Drug Administration)
de los Estados Unidos encontró esporas de botulismo en productos
comerciales de jarabe o almíbar de maíz, pero el Centro de Control
de Enfermedades (CDC) dictaminó que el riesgo era solamente para
los bebés menores de dos meses y que no había ningún riesgo de
botulismo en otras edades.
Poco después, se cambiaron los procedimientos de elaboración del
jarabe y desde entonces en las monitorizaciones periódicas no se
han encontrado esporas en estos productos. La evidencia actual es
insuficiente para recomendar que no se den estos jarabes.
- Prevención de alergias
Si se conocen alergias específicas a determinadas plantas, hay que
asegurarse que la miel usada no esté elaborada a partir de esas plantas.
Las personas alérgicas a las picaduras de abejas tienen que ir con
cuidado también al usar otros productos de la abeja, como el polen, el
propóleos o la jalea real.
Conclusión
La miel es el remedio por excelencia en el Islam, teniendo la
consideración práctica de una panacea, es decir, de un remedio útil
en prácticamente todas las enfermedades del ser humano, al menos
en las enfermedades físicas o corporales, no así en las enfermedades
mentales.
Su uso tradicional islámico es como remedio tanto curativo como
preventivo.
Es aconsejable su consumo diario, tal como lo practicaba el Profeta
(s.a.s.).
El consumo de miel es beneficioso a cualquier edad, con ciertas dudas
con respecto a los bebés de menos de 12 meses; a esa edad, con los
conocimientos actuales, es preferible evitarla.
La miel es ampliamente accesible en la mayoría de comunidades, pero
sus potenciales medicinales permanecen muy infrautilizados. Su modo
de acción es totalmente desconocido y sus propiedades terapéuticas
requieren mayor comprobación.
Las milagrosas propiedades de la miel, tan bellamente expresadas en
el Corán y la Sunna hace catorce siglos, se enfrentan con la desidia de
la ciencia moderna para aceptar, investigar y explotar este remedio
tradicional.
Referencias
[1] www.apijuneda.com/index_archivos_/informes/
Propiedades%20curativas%20de%20la%20miel.doc
[2] Corán 47: 15
[3] Además también An-Nawawi (Commentary on Muslim, Kitab al-
salam)
[4] Al-Baydawi
[5] http://www.mail-archive.com/
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/
msg00119.html
[6] Según Tirmidhi, Ibn Maja y Baihaqi. Según Ibn Kazîr, la cadena de
transmisión de este hadiz es buena (http://www.mail-archive.com/
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
/msg00119.html)
[7] http://www.mail-archive.com/
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
/
msg00119.html
[8] Ibn Habib.- Compendio de Medicina (Mujtasar fi l-tibb)
[9] http://www.mail-archive.com/
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
/
msg00119.html
[10] Sahih Bujârî, Volumen 7, Libro 71 (el Libro de la Medicina),
Números 584, 585, 587, 603. También en Sahih Muslim, Kitab As-
salam, Libro 026, Número 5468.
[11] Ibn Maja, en As-Suyuti’s Medicine of the Profet.
[12] Según Al-Qurtubi, en http://www.mail-archive.com/
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
/msg00119.html
[13] Sahih Bujârî, Volumen 7, Libro 71 (el Libro de la Medicina),
Número 588.
[14] Sahih Muslim, Kitab As-salam, Book 026, Chapter 29, Number
5492.
[15] Sahih Bujârî, Volumen 7, Libro 71 (el Libro de la Medicina),
Número 614.
[16] Al-Qadi ‘Ayyad, Ibn Mas’ud, Ibn ‘Abbas, al-Hassan, Mujahid.
[17] Sahih Bujârî, Volumen 7, Libro 63, Número 193; Libro 65, Número
342; Libro 69, Número 504, Número 518; Libro 71 (el Libro de la
Medicina), Número 586; Libro 86,Libro del Divorcio (Kitab al-Talaq),
Libro 009, Número 3497. Número 102. También en Sahih Muslim,
[18] http://www.yementimes.com/article.shtml?
i=930&p=health&a=1
[19] As-Suyuti’s Medicine of the Profet.
[20] Ibn Habib.- Compendio de Medicina (Mujtasar fi l-tibb)
[21] recitación de versos del Corán como protección contra la
enfermedad y para su tratamiento.
[22] http://www.mail-archive.com/
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
/
msg00119.html
[23] Al-Muwatta del Imam Mâlik, Libro 42: Libro de las bebidas, hadiz
14.
[24] El Milagro de la miel.- Harun Yahya (http://foros.webislam.com/
forum_posts.asp?TID=7536)
[25] Muñoz et al 2007 (http://quimicanova.sbq.org.br/qn/qnol/2007/
vol30n4/16-AR06174.pdf)
[26] http://es.wikipedia.org/wiki/Miel
[27] El Milagro de la miel.- Harun Yahya (http://foros.webislam.com/
forum_posts.asp?TID=7536)
[28] http://www.myislamweb.com/forum/showthread.php?t=15000
[29] http://www.islamicsites.com/honey.asp
[30] El Milagro de la miel.- Harun Yahya (http://foros.webislam.com/
forum_posts.asp?TID=7536)
[31] http://www.myislamweb.com/forum/showthread.php?t=15000
[32] disciplina que utiliza productos apícolas (miel, cera, jalea real,
propóleos, polen, apitoxina, etc.) para conservar o recuperar la salud.
[33] www.apijuneda.com/index_archivos_/informes/
Propiedades%20curativas%20de%20la%20miel.doc
*Fuente: Musulmanes Andaluces/WebIslam










