Queda claro que El Islam no ha sido jamás destructivo co respecto a los logros humanos en las diversas culturas y que siempre respetó la variedad de costumbres y pautas culturales de los pueblos.
No hay lugar para el pánico de los voceros del alarmismo ante El Islam.
El terrorismo destructivo aún cuando se presente bajo la máscara de lo islámico no puede ser sino marginal en el gran escenario musulmán y crece al amparo de los abusos militares contra el mundo islámico de quienes pretenden representar a occidente pero que en realidad sólo representan sus bajos egoístas intereses materiales.
El terrorismo moderno no es definitivamente un producto natural del Islam sino su antitesis, algo marginal y alimentado desde afuera con deformaciones grotescas de la doctrina coránica y profética.
En realidad, el prodigioso lavado de cerebro al que estamos sometidos tocante a los Árabes no es algo nuevo; lo encontramos desde hace siglos en las obras de los cronistas, viajeros e historiadores sobre los Moros, Sarracenos y Mahometanos, pero las luchas de los años 50, la crisis petrolera de los 60, la desesperación creada por la tragedia del pueblo Palestino y los acontecimientos de Irán le han dado una fuerza y proporciones insospechadas.
Voy a comentar los actos terroristas: En el Islam es ilícito realizar acciones terroristas que impliquen muertes si determinadas consideraciones que paso a detallar.
Existen casos en los cuales estos atentados son acciones de guerra. Por ejemplo, los realizados dentro del territorio islámico invadido por fuezas de ocupación extranjera, como pueden ser los casos del Líbano, Palestina, las bases norteamericanas en distintos puntos del Golfo Pérsico, Irak, Afganistán, etc. Estos son acciones de resistencia contra objetivos militares y fuerzas de ocupación. Son actos de guerra y como tales no solo son lícitos sino que es un deber de los Musulmanes defender el territorio invadido y atacado.
Muchas veces estos actos son expuestos como acciones de violencia malvada y sangrienta, en tanto que aquellos actos que se realizan contra los Musulmanes son presentados como “acciones de represalia” o “guerra preventiva” o similares, todo depende de la manera de presentar una información a los hombres dormidos de este lado del planeta.
Quien ha vivido y vive en occidente y tiene la gran bendición de visitar un país islámico, de vivir en el como yo he vivido en Irán, se darán cuenta del sentir de la nobleza de su gente y que todo aquello que nos dice el Imperialismo y sus siervos sobre los Musulmanes es una gran mentira.
El Islam es un modo de vida, tiene tres aspectos principales: religioso, político y cultural. Loa tres se superponen e influyen mutuamente.
En el Islam nunca existió la separación de la ciencia y la fe, de lo religioso y lo político. El Islam es universalista y pluralista, rechaza los nacionalismos y es enemigo de toda clase de razismo y discriminación.
En el libro del Imán Alí “Consejos para un buen gobierno” expresaba: Hombres de una y otra clase padecen de las mismas debilidades e incapacidades que se heredan en la carne.
El capitalismo tan materialista y utilitario no puede generar el sentido de la solidaridad. No se puede decir que creemos en Dios y tolerar la injusticia, los abusos y la opresión.










