Jueves, 20 Abril 2017 00:00

Jenin no olvidará las masacres de Israel

Escrito por  Tercer Camino.
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El año 2002, el ejercito israelí arrasó con el campamento de refugiados de esa ciudad, asesinando a decenas de palestinos, se cometieron atrocidades, se negó el ingreso de la comisión de investigadora del Consejo de Seguridad de la ONU.

Jenin no olvidara Pero, la gente sigue allí, sin olvido y donde la resistencia es todavía una opción.

Durante este mes, hace quince años, el ejército israelí bombardeó y asaltó el campo de refugiados de Jenin durante más de 10 días. Esto fue parte de la denominada Operación “Escudo Defensivo de Israel”, durante la cual se envió tropas al corazón de las seis principales ciudades de Cisjordania ocupada, pueblos y campos de refugiados de los alrededores que estaban supuestamente bajo control de la Autoridad Palestina.

En un informe sobre la masacre, las Naciones Unidas llegó a la conclusión de que el ejército israelí asesinó a decenas de palestinos en un campamento de sólo 0.4 kilómetros cuadrados y que albergaba a cerca de 15.000 personas.

Después del asalto, un largo debate tuvo lugar sobre el número de víctimas. En los estragos inmediatos que reinaban en el campamento, se pensaba que los números eran muy altos.

Israel prohibió a los miembros de una comisión de investigación encargada por el Consejo de Seguridad de la ONU realizar una investigación, pero un informe posterior elaborado por el Secretario General llegó a la conclusión de que al menos 52 palestinos murieron en el campamento de refugiados de Jenin.

Casi 500 palestinos murieron y otros 1.500 fueron heridos en el curso de asalto israelí en Cisjordania entre marzo a mayo de 2002.

Sin embargo, no fueron sólo los números implicados que conmocionó al mundo en ese tiempo, también la naturaleza del brutal asalto israelí, que no tiene precedentes, incluso en la dura historia de la ocupación.

Esta brutalidad se aprecia mejor cuando se visita el campamento. Este concurrido barrio fue atacado desde el aire por helicópteros de combate, bombardeado por tanques desde las colinas e invadido por monstruosos vehículos, un tanque híbrido y una niveladora israelí Achzarit, apodada “la brutal”, que aplastaba las casas convirtiendo los callejones en carreteras través de la cual podían pasar los tanques.

Los tanques han regresado al campamento después de la operación, por lo general vienen en la oscuridad de la noche, traumatizando durante años a los niños con su aterrador rugido.

“La geografía del desastre“

Fui al campamento la semana pasada como parte de una visita abierta organizada por Al-Quds Open University en Jenin.

Recorrimos la ciudad y tuvimos que volver a Palestina (actual Israel) de 1948, ya que la empresa privada que gestiona el checkpoint de Jalameh cerró las puertas por los próximos días para que los judíos de Israel pudieran celebrar la Pascua, mientras que se olvidaban de los palestinos sitiados en Cisjordania.

El ejército impuso el cierre de pueblos y barrios dentro de Cisjordania, encarcelando a millones de personas en los enclaves locales para que los colonos israelíes se pudieran trasladar como si esto fuera una “terra nullius” – Tierra de Nadie-, una tierra sin pueblo.

Al-Quds Open University asiste a niños, entre otros, de los presos políticos y mártires. Se encuentra instalada en un edificio alquilado, con la esperanza de que algún día se pueda trasladar a un campus adecuado, cuando puedan recaudar los millones de dólares necesarios para su realización.

Más de 50.000 palestinos utilizan los servicios de la universidad en sus filiales en toda Cisjordania y la Franja de Gaza, en una realidad geopolítica de fragmentación y control impuesto por Israel que la universidad requiere traspasar para poder alcanzar a los estudiantes, ya que los jóvenes no pueden llegar a la universidad.

La resiliencia y resistencia pueden llevarse a cabo de muchas maneras, y en 2017 - a diferencia de la resistencia armada de 2002 - es a través de este tipo de constancia que al régimen actual en Israel se le recuerda que no puede acabar, o ignorar totalmente, a los millones que tiene oprimidos diariamente desde 1967.

Dentro de esta geografía del desastre, hay grados de pobreza y opresión. Existe una clara división entre la ciudad de Jenin y el campamento.

Usted sabe cuándo se ha salido de la ciudad y ha entrado en este inmenso campamento, que se encuentra en la ladera de una colina empinada en el lado occidental de la ciudad. También es muy fácil ver cuál de las casas en el campamento fueron demolidas durante la masacre de 2002, que son ellos los que las han reconstruido con la ayuda de dineros provenientes del Golfo.

Muy pocas casas se quedaron indemnes por el perverso asalto en 2002. Al subir a la cima de la colina, se puede ver el lugar donde se instalaron los tanques israelíes, para lanzar sus fuegos sobre el indefenso campamento, sembrando el caos y la muerte, tácticas demasiado familiares, ya que han sido utilizadas en los reiterados ataques israelíes contra Gaza.

Vista clara

Sin embargo, hay otra cosa que se nota cuando se está en la colina. Se puede ver toda la región que se extiende desde Jenin, que se encuentra en el norte de Cisjordania, hasta el Mar Mediterráneo. Se puede ver a través de Marj bin Amr, la fértil región también conocida como el Valle de Jezreel, a la ciudad de Haifa, en la costa.

Los pueblos y ciudades que estaban allí antes de 1948 fueron eliminados en la Nakba, la limpieza étnica de Palestina por parte de las milicias sionistas. Muchas de las personas que vivían allí fueron desplazadas a esta zona donde podían ver desde la colina cómo sus hogares y campos se convirtieron en colonias judías y “bosques” del Fondo Nacional Judío.

La conexión entre lo que se ve desde la colina y los horrores de abril de 2002 es clara. Es otro recordatorio de lo que Patrick Wolfe (académico australiano experto en el tema palestino), articuló tan bien cuando observó que la dominación de colonos es una estructura, no un evento.

En el caso del sionismo, (el colonialismo) es una estructura de desplazamiento y sustitución, o bien, recordando las palabras de Edward Said, reemplazando presencia por ausencia. Comenzó en 1882 con los primeros asentamientos sionistas, alcanzando un determinado punto en 1948, continuó con vehemencia en 1967 y todavía está vivo hasta hoy.

El intento de vencer la resistencia al desplazamiento es lo que ocurrió en el campamento de Jenin hace 15 años.

Las fotos de los mártires de 2002 cubren las paredes y calles. Debajo de ellos se encuentra un gran número de jóvenes cesantes, el campamento de refugiados de Jenin tiene una de las tasas más altas de desempleo de cualquier campamento en Cisjordania.

Hablando con ellos, es claro que están decididos a no sucumbir a la desesperación o apatía. La educación ofrecida por Al-Quds Open University es una forma de hacer frente a la vida en el campamento y bajo la opresión. Pero la resistencia es todavía una opción.

Después de todo, esta es la zona de la que la lucha anticolonialista más significativa de los palestinos ya surgió en la década de 1930: la rebelión liderada por Izz al-Din al-Qassam.

Es simbólico que en esta visita me encontrara con su nieto, Ahmad. Hablamos brevemente sobre cómo la imagen histórica de su abuelo está distorsionada por cualquier persona que lo compara a los actuales llamados yihadistas. Estaba muy lejos de ser uno de ellos.

Si los británicos no lo hubieran asesinado en 1935, se habría convertido en el Che Guevara de Palestina. Era un líder anticolonialista carismático que operaba entre las personas que se encontraban las primeras víctimas del sionismo en la década de 1930, los campesinos e inquilinos desplazados y expulsados ​​de las tierras que habían cultivado durante siglos.

Una tierra natal

La geografía y la topografía del campamento dice otra cosa: la solución de dos estados es una idea absurda.

El campamento está situado cerca del checkpoint de Salem entre Cisjordania y la actual Israel. El viaje en automóvil de Jenin a Haifa a través de este cruce me llevó 20 minutos en años anteriores.

Antes que los acuerdos de Oslo fueran firmados por Israel y la OLP en 1993, había libre circulación de las personas y el comercio en esta parte del norte de Palestina, que hasta 1948 era administrado como una sola región.

Incluso después de que se firmó el acuerdo, cuando el checkpoint de Salem era la única salida de Jenin al mundo, era obvio que toda la zona era parte de la misma tierra. Los arquitectos de Oslo deseaban interrumpir esta integridad histórica, cultural y económica y cerrar el paso, obligando a la gente a utilizar el checkpoint de Jalameh al norte. Esto resultó un corto viaje se convirtiera en uno muy largo, mientras que Salem se convirtió en un tribunal militar, donde hasta el día hoy los palestinos son enviados a la cárcel sin cargos ni juicios.

Oslo estaba destinado a resolver el eterno problema sionista: cómo hacer que el territorio se quede sin el pueblo. La “solución” fue confinar a los palestinos en enclaves mientras se controla su espacio a través del uso de la fuerza bruta, como lo hicieron los israelíes en Jenin en abril de 2002.

Ese proyecto colonial sionista continúa, pero, en esta oportunidad se resistió en esta tierra de Izz al-Din al-Qassam y en un campo donde la gente no se olvida y tienen poco que perder.

Escrito por: Ilan Pappe

Publicado por: Prensa Libre

Sobre el autor: Ilan Pappe es autor de numerosos libros, es profesor de historia y director del Centro Europeo de Estudios Palestinos de la Universidad de Exeter.

Fuente: Jenin won’t forget Israel’s massacre

Copyleft: Toda reproducción de este artículo debe contar con el enlace al original inglés y a la traducción de Palestinalibre.org.

Fuente: Ilan Pappe, The Electronic Intifada / Traducción: Palestinalibre.org

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